César Duarte tuvo razón.

Corral y DuarteLa semana pasada, quienes seguimos la transmisión de las audiencias de seguridad y justicia que se llevaron a cabo en el Senado de la República, presenciamos un capítulo verdaderamente ilustrativo de las cosas que suceden en Chihuahua.

El tema: seguridad y justicia. El expositor: César Duarte Jáquez. La causa: presentar el caso de Chihuahua como ejemplo de combate a la inseguridad y como ejemplo de impartición de justicia.

Ahí estaba orondo el “señor gobernador”. Presumiendo los logros en la materia, mientras en Chihuahua -ese mismo día- se registraban 10 asesinatos. Pero la nota que aún sigue circulando y dando de qué hablar, no fue la incongruencia de quienes le organizaron un evento “a modo” del gobernador; ni siquiera la participación del senador Javier Corral, quien por ser legislador por Chihuahua, se encargaría no solamente de refutar los datos alegres de Duarte en materia de inseguridad, con cifras nada más y nada menos que de la propia Secretaría de Gobernación, y evidenciando que Chihuahua dista mucho de ser ejemplo nacional; en todo caso, más bien sería ejemplo de impunidad y corrupción.

César DuarteLa nota ese día la dio el gobernador César Duarte, que se vio acorralado no sólo por las cifras oficiales enumeradas por el senador Corral, sino por la denuncia penal que un grupo de ciudadanos encabezados por Jaime García Chávez, exigen se investigue al mandatario chihuahuense, no únicamente en relación a los más de 60 millones de pesos que le sirvieron para constituir un fideicomiso que le ha permitido ser gobernador y banquero a la vez, sino que también le ha permitido “invertir” alrededor de 80 mil millones de pesos del erario público en esa misma institución financiera.

Con el agua hasta el cuello, es quizá comprensible que Duarte utilizara su último tramo de espacio de participación en el Senado (justo el necesario para que Corral no tuviera derecho de réplica) para insinuar que el hecho de que dos de los hermanos del senador infringieron la ley; y que por tal circunstancia “estuvieron a recaudo” de prisión en la zona fronteriza donde su gobierno ha afectado los intereses de los grupos delictivos.

Javier CorralAsí remató su exposición en el Senado el gobernador de Chihuahua, sin saber que con ello generaría un movimiento de mayor indignación y hartazgo entre los chihuahuenses que se han sumado a la causa que exige que a través de la justicia rinda cuentas por la opaca gestión que ha prevalecido durante su mandato.

A esa opacidad a la que hacen eco las primeras planas de los periódicos locales y los medios de comunicación que requieren de la publicidad oficial, miles de chihuahuenses respondieron este domingo saliendo a las calles para acrecentar su exigencia de justicia, de poner un alto a la corrupción que impera en Chihuahua, y para respaldar y solidarizarse con Javier Corral a través del grito masivo: ¡No estás solo!

Sin duda alguna, el legislador chihuahuense se encuentra en el ojo del huracán. Esta no es la primera vez que se encuentra en ese lugar, y seguramente tampoco será la última porque en su andar por la vida pública ha abrazado causas complicadas y difíciles: las del interés público.

Ya lo ha hecho en varias ocasiones en contra del duopolio televisivo en la búsqueda de la democratización de los medios de comunicación y por servicios de telecomunicaciones al alcance de todos; lo hizo al sumarse al movimiento nacional en contra del fracking, por ser una técnica que devasta el mermado equilibrio ecológico; y lo hizo también en contra del castigo económico al bolsillo de los juarenses al oponerse a la modificación y alza del IVA en la frontera.

Union ciudadanaEs innegable que César Duarte tuvo razones de sobra para señalar a Javier Corral. Es más, debía hacerlo porque no tenía otra cosa que decir. El “pequeño” detalle es que como no encontró nada por lo cual señalar directamente a Javier Corral, tuvo que señalar a los hermanos del legislador.

Lo más “curioso” de todo es que no lo hizo hace cuatro años, cuando empezó su “lucha frontal contra las bandas del crimen organizado”, pero sí lo dice justo cuando el agua le llega al cuello y sin precederle investigación alguna, porque lo que pretende es llevar a su terreno a quienes se atreven a recurrir a los cauces legales para exigirle que rinda cuentas. La pregunta ahora es: ¿Y los cauces legales, cuándo los responderá el señor gobernador?

En fin, Duarte parece no entender que múltiples voces de gran peso y sobre todo, del abanico plural y rico de los chihuahuenses libres y comprometidos con nuestra comunidad, decidimos sumarnos a la exigencia. Ayer éramos cientos y hoy ¡somos miles!

En esta ocasión concluyo con lo dicho alguna vez por el escritor y poeta italiano, Antonio Porchia: “La razón de todos es un monstruo, y la razón de uno… es la razón de uno.”

===============================================================
===============================================================


About this entry