¿De qué tamaño es el miedo?

miedo1Tal y como se dijo hace una semana -en este mismo espacio de opinión- el PRI, el gobernador de Chihuahua, César Horacio Duarte Jáquez, y su candidato a la gubernatura, Enrique Serrano Escobar, tienen miedo. Ese temor nació en el mismo momento en que se enteraron de que Javier Corral Jurado sería candidato a gobernador.

Y es que cuando César Duarte de encaprichó en imponer a Serrano como candidato a la gubernatura -cosa que logró-, Javier Corral no figuraba como posible precandidato del PAN, y mucho menos como candidato, pero muy poco le duró el gusto a Duarte; es por eso que cuando se enteró, él y su partido tuvieron que recurrir a viejos o nuevos trucos.

Fue prácticamente desde que Corral oficializó su intención de contender como precandidato, que Duarte y compañía iniciaron una serie de campañas -a través de diversos medios- de muy bajo nivel para tratar de manipular la opinión pública y, con eso, debilitar o machar la imagen de Javier Corral. Es así como la táctica y estrategias duarti-serranistas se comenzaron a hacer evidentes; sin embargo, con el paso de los días estas estrategias ya no son sólo de muy bajo nivel, sino que están cayendo en un nivel de franca bajeza.

Ante esta situación, no han sido pocos los chihuahuenses (panistas y no panistas) que, al ver la bajeza extrema de dichas estrategias, las relacionan con el viejo dicho: “de ese tamaño es su miedo”. Entonces la pregunta obligada es: ¿De qué tamaño es el miedo?

Enrique Serrano y César Duarte. Foto cortesía de: laparadadigital.com

Enrique Serrano y César Duarte.
Foto cortesía de: laparadadigital.com

Lo cierto es que es difícil saber a ciencia cierta el tamaño del temor que César Duarte y compañía tienen ante la creciente aceptación que Corral está recibiendo de los chihuahuenses que, hartos de los abusos cometidos durante este sexenio duartista, han revalorado (quizá inconscientemente) lo que el Artículo 39 constitucional establece; o sea, que todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio del pueblo, y que ese pueblo el que tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

Lo que no es tan difícil saber, es que la magnitud del miedo de Duarte es directamente proporcional a las consecuencias que habrá cuando Javier Corral gane la gubernatura; es decir, que no haya un gobernador que lo encubra y/o que lo ayude a evadir la denuncia penal que hay en su contra por los presuntos -pero evidentes- delitos de peculado, enriquecimiento ilícito, ejercicio abusivo de funciones, y uso indebido de atribuciones y facultades.

logo_alianza_ciudadanaNo nos extrañe pues que mientras más pasen los días, los autores “intelectuales” de las estrategias duarti-serranistas sigan comprando voluntades para materializar sus bajezas distractoras, tal y como lo hicieron el domingo pasado en Cd. Juárez durante el evento de conformación y presentación de la Alianza Ciudadana por Chihuahua, cuyo objetivo obviamente aumentó el tamaño del temor de César Horacio Duarte Jáquez.

Es “entendible” que al enterarse (El PRI, César Duarte y EnriqueSerrano) de que en esta alianza participan diversas organizaciones sociales, civiles, políticas, económicas, campesinas, derecho humanistas, democráticas, de justicia, y académicos, trataran de desestimar y minimizar el hecho de que reconocen a Javier Corral como como garante de un gobierno ciudadano, plural e incluyente; lo que no es entendible ni aceptable, es que el tamaño de su miedo los lleve a seguir insultando la inteligencia de los chihuahuenses.

Concluyo en esta ocasión con lo dicho alguna vez por el filósofo, escritor y activista político francés, Jean-Paul Sartre: “A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo.”

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